La paradoja de nuestro tiempo es que gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos. Reimos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente. Aprendimos a ganarnos la vida, pero no a vivir. Agregamos años a nuestras vidas, pero no vida a nuestros años









sábado, 21 de febrero de 2009

Y lo dejaste volar y tus ojos lloraron hasta doler,pero sólo tú sabías que así tenía que ser,que así tenía que ser...

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