La paradoja de nuestro tiempo es que gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos. Reimos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente. Aprendimos a ganarnos la vida, pero no a vivir. Agregamos años a nuestras vidas, pero no vida a nuestros años









domingo, 22 de febrero de 2009




El corazon de una mujer es como un mar de secretos .

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